Mi expediente laboral, no es que sea de lo más estable. Desde que estaba en la carrera hasta hoy, he pasado por más de 10 empresas distintas, incluso, en alguna he estado varias veces en distintos momentos.
Nunca he tenido vacaciones, bueno, si se llama tener vacaciones a los periodos en los que buscas curro pues sí que las he tenido.
Ahora, estoy en ese brillante momento en que tengo trabajo. Se podría definir como un trabajo no demasiado estimulante. Estoy trabajando por tercera vez en una empresa donde podría desarrollar mis conocimientos como Comunicadora Audiovisual, especializada y Masterizada en Producción Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid (queda bien eh??), pero, mis contactos no son suficientes y estoy arrinconada en un departamento un tanto extraño. Con responsabilidades cero y sueldo mínimo.
He pasado todo el agosto atrapada en el tiempo. Cada día repitiendo, ese fantástico “Día de la Marmota” una y otra vez. Cada día la llamada del sustituto del sustituto para informarme de los últimos cambios. La banda sonora rallante, cada día la misma canción “soñaré” una vez, tras otra. La comida con las chicas de público que me hablan de lo ruin que es su trabajo, su sueldo y lo mal que las tratan…. -Traqui chicas, estuve 7 meses en ese agujero de departamento!!
A tres semanas de la finalización de mi contrato veo el fin del día de la marmota!!!
El día 6 de septiembre empezará de nuevo mi abismo laboral por milésima vez… no tengo miedo… pronto seré una mujer casada y pagaré la hipoteca con el sudor de mis sobacos.